
proximidades
muestra
individual de:
carlos santiago
Información sobre obras disponibles: Sonia milagros, 787-989-6565 //



@soniamilagros_proyectoir
@carlosalbertosantiagoart
coordina ierrE

obras

Carta a Sandra
(Políptico)
Técnica de monotipo y óleo sobre papel
60” x 110”
2024


el poder de lo
aparente
Óleo sobre tela
60” x 60”
2024


Contornos
Óleo sobre tela
60” x 60”
2024


caos y armonía
Óleo sobre tela
60” x 60”
2024


torso
Madera, metal, tierra, pega y yeso
20” X 8” X 6 1 ⁄ 2"
2024


proximidades
Óleo sobre tela
60” x 60”
2024


nido vacío
Madera, material orgánico, metal, tierra, pega y yeso
21” X 12” X 8”
2024

datos biográficos
Nació en 1978 en Peñuelas, Puerto Rico. Graduado de la Escuela de Artes Plásticas de Puerto Rico en 2001, obtuvo la Beca Arana, que le permitió vivir en París por un año. Durante su estancia tomó clases en el Instituto Teophile Gautier, el Taller de Bellas Artes de La Marie y el Estudio de Daniel Fisher, ademas de trabajar en el taller de Alfonso Arana y en su propio taller en Gambetta. También se unió al grupo “Les rats du champs”, conjunto que viaja anualmente a los Alpes a pintar exclusivamente acuarela. Ha realizado varias exposiciones individuales en Puerto Rico y el extranjero. Ha participado en exposiciones colectivas en Estados Unidos, Canadá, Francia, Perú y Puerto Rico. En 2004 participó en la Casa de la UNESCO en República Dominicana. Su expresionismo nos habla de resistencia, humanismo y desafío.


Carlos Santiago y sus proximidades -
ensayo curatorial
En la presente muestra Carlos Santiago logra construir un discurso narrativo y un lenguaje en un estilo expresionista caribeño. Sus paisajes se sobre posicionan con una esquematización de los cuerpos que se diluyen entre los mismos cuerpos, la savia de la flora exuberante y el agua que permite el flujo de los cuerpos diluidos para presentar una composición pictórica alucinante. Es una verdadera orgía de todos los elementos constitutivos de una obra de arte: líneas, formas, contornos, volúmenes, luces y sombras; nos llevan, incluso, hasta sentir el olor de los cuerpos (humano, animal, vegetal, fluidos) en esa amalgama de caos y armonía. Cada elemento, figura, ícono, plantea un diálogo entre ellos y con el espectador, que queda alucinado ante el despliegue de lo inmanente de cada figura en cada obra.
En las piezas presentadas en esta exposición se aprecia una vuelta a la figuración del cuerpo humano, en la obra Caos y armonía es donde proyecta unas fantasías lúdicas en la que los personajes, que ocupan la composición pictórica, se vislumbran, a través de un alter ego del artista, como personajes tiernos, indefinidos, inquietantes (para algún espectador pudiesen ser motivos aterradores que los llevan a enfrentarse con sus propios monstruos, fantasías sexuales o miedos ancestrales sobre su propia sexualidad, ¿los del artista o los de los “observantes” frente a las obras?). Pero la ternura de las figuras solo es aparente, pues, pudiésemos ver una cierta violencia en los movimientos de esos cuerpos que no podemos precisar si están volando o nadando, o simplemente están postrados, porque descansan o están moribundos.

¿Es un remanso de paz y tranquilidad o es el epílogo de una batalla? ¿Están en la complacencia del “beatus ille” o en el letargo pos orgía desenfrenada o en la expiración de la vida después de una batalla? ¿Son cuerpos que están en gestación, en festín o cuerpos en descomposición? ¿Qué pretende Santiago con lo presentado con estas figuras? ¿Alguna reminiscencia de las batallas homéricas de La Iliada? ¿Puede algún artista occidental prescindir de los griegos? Plantea Harold Bloom en su obra The Anxiety of Influence que todo autor, podemos extrapolarlo a un artista plástico, lucha contra la influencia de sus antecesores, es una lucha que un artista que pretende ser original va a negar, pero ese no es el caso de Carlos Santiago, él está muy consciente de sus antecesores, por lo tanto, hace juego, manipula, altera, adopta o asimila y construye su propio lenguaje plástico. En Vínculo pretérito transpola la mera representatividad de la palabra escrita y la plasma en imagen viva y vibrante de un paisaje de La Odisea en un hermoso poema de líneas, forma, luz y color. Esta obra me remitió al famoso canto de las sirenas de dicho poema épico.
Vemos como Carlos Santiago explora los límites del cuerpo, los límites entre los sueños y las pesadillas, el conceptualismo del cuerpo humano en relación con el mismo, o en la interacción con otros cuerpos, humanos o animales. Son unas obras donde el discurso narrativo va cónsono con la disparidad, a modo de caos y armonía. Santiago bebe y se nutre de la tradición pictórica occidental; aunque podemos distinguir otras lecturas, tanto de un conocimiento consciente o no, de las culturas orientales, sobre todo de elementos ayurvédicos o tántricos ¿alguna relación con el segundo chackra, el de la creatividad (Svadhisthana)? ¿Con orgías placébicas o avatáricas? con el discurso plástico de la obra Proximidades.
Definitivamente, estas obras están insertadas en algo así como una “Erotic Melancholia”, donde el artista se atreve a romper o a deconstruir el discurso de la identidad masculina. Siluetas sensuales, andróginas, tal vez de género fluido, donde la libertad creadora asume un rol protagónico. Y crea un universo atrevido.

Creo que Carlos Santiago se atrevió a ir mas allá de un mero desnudo de la silueta humana, tan común en el arte occidental. Crea su propia versión del desnudo en donde las figuras pudiesen ser espectrales, pero con la utilización de colores pasteles intensos y repetitivos, Santiago, logra volcar su inspiración en la humanidad donde se filtra en la paleta de colores, iluminados con toques de amarillo, verde ácido y limón, rosados, vibrantes. Sugerentes. Cada obra somete al espectador a unas sensaciones de misterios. No falta la abundancia de relaciones con la exuberante naturaleza caribeña y a la herencia afro puertorriqueña, logrado a través de unas formas poéticas muy complejas como lo presentado en la obra Contornos.
Esos elementos composicionales muestran influjos del “Der Blaue Reiter” (El Jinete Azul) del expresionismo alemán muy a lo Franz Marc y otros artistas de este movimiento de principios del siglo XX. O a artistas alemanes más contemporáneos como Albert Oehlen en donde se plantea un discurso de representatividad entre lo figurativo y lo abstracto en una lucha de desmitificación del arte, sobre todo del arte occidental, con todas las apropiaciones y proximidades centenarias. El estilo y/o el lenguaje de carácter apelativo es un tanto provocador o irónico, plasmado en la obra El poder de lo aparente.
Ensayo por:
Rodolfo J. Lugo-Ferrer, Ph. D.
Expresidente Junta de Directores
Escuela de Artes Plásticas y Diseño de PR
1 de febrero de 2024
Ponce, Puerto Rico

contactos y
créditos
curaduría y coordinación:
sonia milagros méndez cintrón, IERRe
montaje:
Ludwig Medina Cruz
orlando ortiz
ensayo curatorial:
Rodolfo J. Lugo-Ferrer, Ph. D.
DISEÑO DE CATÁLOGo:
Sonia Milagros, ierre
Agradecimientos especiales
Sandra Cintrón Olivieri
Javier de jesús martínez
diogenes ballester
Beatriz pumarejo
marcos antonio
Información sobre obras:
Sonia milagros, 787-989-6565 //
auspician:


